Cómo volver a la rutina después de las vacaciones: consejos para recuperar tus hábitos

Si hay algo que a mí me pasa después de las vacaciones es que volver a la rutina me cuesta bastante 😅.

Durante unos días cambias completamente tus horarios, comes más fuera de casa, sales más, te acuestas tarde, bebes algo más de lo habitual… y cuando vuelves, de repente aparece esa sensación de:

“Vale, se acabó. Ahora tengo que volver a ponerme las pilas.”

Y muchas veces lo primero que hacemos es querer compensar. Empezar a comer súper sano, entrenar más, dejar el alcohol, no comer nada “fuera de la dieta” y, básicamente, intentar hacerlo todo perfecto desde el primer día. Y yo también he sido esa persona. Pero después de mucho tiempo intentando hacerlo así y ahora que estoy estudiando Health Coaching, cada vez tengo más claro que no necesitamos empezar de cero cada vez que nos salimos de nuestra rutina. Has estado de vacaciones. Has disfrutado. Has comido cosas diferentes, has salido, has descansado menos… y está bien. Ahora simplemente toca volver poco a poco.

No necesitas empezar de cero

Creo que este es uno de los mayores errores que cometemos. Pensamos que porque durante una semana hemos dejado de entrenar o hemos comido diferente, hemos tirado por tierra todo lo anterior. Y no. Unos días diferentes no borran tus hábitos. Simplemente has estado haciendo otra cosa durante unos días. Así que no hace falta empezar de cero. Solo volver poco a poco a lo que ya sabes que te funciona.

Vuelve a lo básico

Cuando quiero volver a sentirme bien, intento no complicarme demasiado. No pienso en diez cosas que tengo que cambiar.

Empiezo por lo básico:

  • Dormir mejor.
  • Beber más agua.
  • Comer de forma equilibrada.
  • Moverme un poco cada día.

Y ya. No necesito empezar haciendo cinco entrenamientos a la semana ni comiendo perfecto. Prefiero hacer pocas cosas y mantenerlas.

No compenses lo que has comido

Este punto me toca especialmente porque yo también lo hacía. Si durante las vacaciones había comido más, automáticamente pensaba que después tenía que compensarlo. Comer menos. Saltarme alguna comida. Entrenar más. Ahora intento no verlo así. Si durante unos días he comido diferente, simplemente vuelvo a mis comidas habituales. Verduras, fruta, proteína, hidratos de carbono, grasas saludables… y sigo. Sin castigos y sin compensaciones.

Muévete porque te hace sentir bien

Si durante las vacaciones has hecho menos ejercicio, tampoco tienes que volver entrenando el doble. Puedes salir a caminar, volver a una clase que te guste, hacer una sesión de fuerza o simplemente moverte un poco más. A mí me ayuda mucho pensar que el ejercicio no es una forma de compensar lo que he comido. Es algo que hago porque me hace sentir bien.

Recupera tus horarios poco a poco

Después de varios días acostándote tarde, tampoco esperes que tu cuerpo vuelva a la rutina de un día para otro. Ve poco a poco. Intenta acostarte un poco antes, levantarte a una hora parecida a la habitual y recuperar tus horarios. Y sobre todo, no te olvides de dormir. Porque muchas veces nos preocupamos muchísimo por la comida y el ejercicio y nos olvidamos de algo tan básico como descansar.

Cuidado con el “el lunes empiezo”

Esta frase la he repetido muchísimas veces:

“El lunes empiezo.”

Y entonces llega el lunes y queremos cambiarlo todo. Comer perfecto. Entrenar. Beber mucha agua. Dormir ocho horas. No picar. No comer azúcar… Y claro, pretender cambiar todos tus hábitos de un día para otro es muy difícil. Ahora intento hacerme una pregunta mucho más sencilla:

¿Qué puedo hacer hoy para sentirme un poco mejor?

Quizá hoy sea salir a caminar. Mañana preparar una comida casera. Otro día acostarme un poco antes. Y así, poco a poco, vuelves a encontrarte.

Y sí, también está bien disfrutar

Creo que esto es algo que también tenemos que recordar. Llevar una vida saludable no significa hacerlo todo perfecto. Hay vacaciones. Hay cenas. Hay planes con amigos. Hay días en los que no quieres entrenar y otros en los que te apetece comer algo que simplemente te encanta. Y eso también es vida. Para mí, lo importante es poder disfrutar de esas cosas sin sentir que después tenemos que castigarnos por ello.

¿Qué haría yo esta semana?

No intentaría cambiarlo todo. Elegiría tres cosas sencillas. Por ejemplo:

  • Beber más agua.
  • Volver a caminar.
  • Preparar más comidas en casa.
  • Entrenar un par de días.
  • Recuperar poco a poco mis horarios de sueño.

Y ya está. No necesitas hacerlo perfecto. Solo necesitas volver poco a poco a una rutina que te haga sentir bien. Porque volver de vacaciones no debería significar compensar lo que hemos hecho. Debería significar volver a cuidarnos. 🤍

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